Bajo
Suscripción
Hay muchas maneras de tratar de seguir resultando relevante cuando tienes a tus espaldas una carrera que supera las tres décadas (y cuando has editado algunos de los trabajos que ayudaron a darle forma a tu tiempo). Puedes moverte con los tiempos para facturar música que parezca contemporánea. Quizá colaborar con artistas jóvenes para que otro público te conozca. Todas son lícitas. La que ha elegido André 3000 es la de ser radicalmente consecuente con uno mismo. Ser su crítico más duro para no autoengañarse y crear de esa manera un nuevo camino que solo existía en su interior. Una nueva dimensión fascinante, atemporal, cósmica, casi absurda en su premisa. Inesperada, apasionante… Los adjetivos se acumulan en uno de los giros de guion más alucinantes que se han hecho últimamente en la música estadounidense –y mundial–.
André 3000 necesita poca presentación: uno de los dos miembros de OutKast, dúo de hip hop de Atlanta, de éxito masivo e influencia artística todavía más grande. De ambos, André 3000 era el más dotado musicalmente, el más ambicioso y creativo. Aquello quedó patente en “Speakerboxxx / The Love Below” (2003). Trabajo en el que André 3000 y Big Boi se repartían a medias las canciones y concepción creativa. Dos discos en solitario unidos bajo el nombre de OutKast. Fue el momento culminante y también el principio del final del combo, que todavía en 2006 publicaría la banda sonora de la película “Idlewild” (Bryan Barber, 2006). Desde entonces, André 3000 se ha dedicado a colaborar puntualmente con artistas como James Blake, Killer Mike, Beyoncé, Kanye West, Anderson. Paak, John Legend, Frank Ocean… También a actuar, diseñar ropa y, fundamental, aprender a tocar la flauta.
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