Disco destacado

Beth Orton

Weather AlivePartisan- [PIAS] Ibero América, 2022

10. 10. 2022

Bajo

Suscripción

Hay un momento en la novela “El señor Wilder y yo”, de Jonathan Coe (2020; Anagrama, 2022), en que la protagonista, una ficticia colaboradora accidental de Billy Wilder, termina compartiendo confidencias y degustando un queso brie y vino tinto con el cineasta en una granja en las afueras de París. El personaje experimenta una especie de revelación ante la mezcla de sabores y aromas, la compañía, la naturaleza que los rodea, el sol crepuscular, la belleza melancólica de una tarde de finales de agosto… hasta concluir en que eso sería lo que recordaría siempre como ideal de felicidad absoluta. Por alguna razón, en ese pasaje es en lo primero que pensé al escuchar este “Weather Alive”, como una suerte de impulso proustiano. Autor al que la artista alude, por cierto, en el comienzo de la hermosísima “Friday Night”.

A sus 51 años, y tras una trayectoria valiente pero no siempre brillante, que la llevó del folk acústico más nudista a devaneos con diferentes ramas de la electrónica, la cantautora de Norwich ha entregado por fin el gran álbum que parecía haber prometido toda la vida y que, en algún momento, nadie pensó que fuera a llegar ya. Podríamos hablar de las circunstancias vitales que lo alentaron: regreso a Inglaterra tras convivir en Los Ángeles con su marido, el también músico Sam Amidon, y sus dos hijos; momentos de soledad, una pandemia y el diagnóstico tardío de una enfermedad muy desestabilizadora como es la epilepsia del lóbulo temporal. Esta afecta sobre todo a las emociones y la memoria, los dos lugares sobre los que recae el contenido central de este octavo álbum.

Desde un cobertizo en el jardín de su casa, con un piano de segunda mano que se compró en el londinense mercado de Camden, Orton empezó a dejar fluir todo lo que le pasaba en forma de largas piezas musicales. Después las revistió con la ayuda, entre otros, de Tom Skinner -el batería de Sons Of Kemet y The Smile-, Tom Herbert al bajo, Alabaster DePlume al saxo y Shahzad Ismaily interpretando varios instrumentos. Su intención, crear un sonido puramente sensorial en el que flotaran su propia conciencia, el paisaje, el clima, el recuerdo de momentos y personas (la pérdida de sus amigos y colaboradores Andrew Weatherall y Hal Willner subyace en “Fractals”) y su propia celebración en calma del vivir, del amar, del abrazar la belleza del mundo. No menos importante es su interpretación vocal, que siempre fue su mayor baza, pero ahora se supera desde la mediana edad, con el poso del tiempo y una delicadeza quebradiza, acogedora en toda su vulnerabilidad, haciéndonos partícipes de que todo lo que transmite es importante.

En algún momento, ella ha hablado de la inspiración de discos de Talk Talk y David Sylvian, enriquecidos con una atmósfera de free jazz brumoso y folk etéreo. La Beth Orton de “Weather Alive” juega en esa liga, y en la de Joni Mitchell, Robert Wyatt, John Martyn, Nick Drake y el Van Morrison de “Astral Weeks” (1968). Mirándolos de tú a tú. Este disco justifica y culmina toda una carrera. ∎

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