Álbum

Mitski

The Land Is Inhospitable And So Are WeDead Oceans-Popstock!, 2023

29. 09. 2023

Después de dos álbumes tan importantes y redondos como fueron “Puberty 2” (2016) y “Be The Cowboy” (2018), parte de la crítica prefirió resaltar los puntos débiles de “Laurel Hell” (2022), continuación de aquellos y un disco que en realidad contenía un puñado de muy buenas canciones. Tampoco benefició que unos meses después de editarlo, Mitski anunciara su retirada de la música. Por suerte no fue más que una crisis transitoria, nada que una renegociación de condiciones con su discográfica no pudiera arreglar. Poco tiempo después de aquel episodio, tenemos disponible su nuevo disco.

Para este nuevo punto de partida, la artista estadounidense de ascendencia japonesa ha abrazado los sonidos del country y la americana y los ha llevado a su terreno, el de la canción indie de autor (o canción de autor indie, no tengo muy claro cuál es el concepto adecuado). De modo que si el disco destaca por algo desde su primera escucha, es porque es mucho menos pop de lo que cabría esperar. Tiene menos teclados y más guitarras acústicas.

Que nuestra protagonista está haciendo aquí lo que realmente le apetece se percibe desde el inicio, con “Bug Like An Angel”. Es una canción a guitarra y voz. O voces, porque en esta canción juegan un papel fundamental los coros, y de manera especial cuando aparecen por primera vez. Elevan la canción a un nuevo nivel cuando enfatizan uno de los momentos más intensos de la canción, tras el verso “Sometimes a drink feels like family”. El momento en el que se unen para repetir la palabra “family” vale más que la discografía completa de Mikel Izal.

“Heaven” es otro de los cortes a los que este traje de vaquera le sienta la mar de bien. Acierta incluso dando un pequeño volantazo en su recta final para insertar unos preciosos arreglos instrumentales que recuerdan al Sufjan Stevens de “Illinois” (2005). También hay momentos para la autoflagelación marca de la casa como “I Don’t Like My Mind” (el título ya es suficientemente descriptivo) que resultan de una hermosura desconcertante. “The Deal”, con una importante carga de profundidad poética, se cierra con unos inesperados arreglos percusivos que logran su objetivo al romper el mood de lo que había sido la canción hasta entonces.

La primera gran canción de la segunda parte del disco es “My Love Mine All Mine”, una preciosa balada a medio tiempo de sonido atemporal. Este sentimiento de atemporalidad lo comparte “The Frost”, que, de un modo extraño, en fondo y forma, es la canción más optimista de todas. Quizá para compensar le sigue “Star”, con su atmósfera mucho más oscura. A estas alturas, el disco está de retirada y encara la recta final con dos canciones más que convencerán a los ya convencidos y probablemente aporten pocos alicientes a quienes todavía no hayan entrado de lleno en la propuesta.

“The Land Is Inhospitable So We Are” es un disco con altibajos, pero es un buen disco. El peso de dos obras mayúsculas como las que mencionaba al principio puede ser un lastre a la hora de cumplir expectativas, y por ello quizá este nuevo trabajo salga perjudicado si se le compara con ellas. Pero no es menos cierto que mantiene un nivel envidiable tanto de talento compositivo como de interpretación. Además, supone un acercamiento interesante a una nueva sonoridad en la discografía de Mitski. Es un movimiento inteligente, y probablemente también necesario en este punto de su carrera. Queda por saber si se trata de un acercamiento puntual o un punto de inflexión. Yo apostaría por lo primero. ∎

Contenido exclusivo

Para poder leer el contenido tienes que estar registrado.
Regístrate y podrás acceder a 3 artículos gratis al mes.

Inicia sesión

Contenidos relacionados