Si quisiéramos jugar al clickbait, podríamos decir que en cierta ocasión Zbigniew Preisner fue marido de Penélope Cruz. Sigue leyendo esta entrevista y descubrirás qué une a este compositor polaco con España, con Lisa Gerrard o con David Gilmour. El autor de las bandas sonoras de la trilogía de Krzysztof Kieślowski y de “El olvido que seremos”, la última película de Fernando Trueba, es uno de los grandes nombres de la música para cine de los últimos cuarenta años.
El polaco Zbigniew Preisner (Bielsko-Biala, 1955) es un compositor extraordinariamente prolífico. Se dio a conocer mundialmente al mismo tiempo que su compatriota Krzysztof Kieślowski, para cuyas películas “La doble vida de Verónica” (1991) y, sobre todo, la trilogía “Tres colores” –“Azul” (1993), “Blanco” (1994) y “Rojo” (1994)– creó bandas sonoras inolvidables (a su nombre y al de su alias Van den Budenmayer). Fue así como lo conoció musicalmente Fernando Trueba, muchos años antes de que coincidieran como jurados en un festival de cine. De aquella relación surgió una amistad que perdura y un par de trabajos musicales: sendas bandas sonoras, las de “La reina de España” (2016) y, recientemente, “El olvido que seremos” (2020), estrenada hace unos meses.
Cuando le comenté a Fernando Trueba que le iba a entrevistar, me dijo que le preguntara por su mejor anécdota con Kieślowski, en París…
¡Uy! Hubo tantas historias con Kieślowski en París que no puedo adivinar cuál tenía Fernando en la cabeza. Le contaré una historia corta y divertida. Planeábamos ver el boxeo en el apartamento de Kieślowski. Su coguionista (Krzysztof) Piesiewicz cocinaba esa noche y puso caracoles al horno en una caja de papel, lo que provocó, por supuesto, un incendio en la cocina. Afortunadamente, conseguimos solucionarlo rápidamente. Estábamos hambrientos y enfadados. Kieślowski encendió la televisión para ver el boxeo, pero parecía que se emitía en un canal codificado, así que le pregunté cómo se suponía que íbamos a ver eso. Su respuesta fue: “Es sencillo, uno es blanco y el otro es negro, así que veremos quién es el ganador”. Quince minutos después nos fuimos a nuestro lugar favorito, Chez Meng, en la calle Forest. Esa es una de las historias.
Trueba ya era fan suyo antes de que se conocieran como jurados en un festival de cine. ¿Conocía usted el cine de Trueba antes de ese encuentro?
Sí, por supuesto, conocía las películas de Fernando, como “Belle époque” (1992), “La niña de tus ojos” (1998) y otras, pero no soy bueno con los títulos. Sí recuerdo que me divertí mucho viendo “La niña de tus ojos”. Luego nos conocimos en 2003, en el Festival de Cine Americano de Deauville. Ambos fuimos invitados por Roman Polanski a ser jurados. Así fue como conocí a Fernando.
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